Una nueva donación de un héroe de Malvinas se incorporó a nuestro Museo

El día 10 de Junio de 2016, el Liceo Aeronautico Militar, programó una ceremonia, con motivo de recibir una donación para el Museo pedagógico LAM.
La entrega que se hizo formal en el Patio Gral San Martín a las 10.30 hs., corresponde al uniforme de servicio del Héroe de Malvinas: Mayor Héctor Rubén Martel.
Dicho atuendo que cede el hijo del héroe Ezequiel Rubén Martel, quién además fue Cadete de nuestra Institución,  fue incorporado para su muestra y exposición, en la Sala Islas Malvinas.

La mañana que pasó a la inmortalidad, defendiendo nuestro suelo argentino fue la mañana del 1° de junio de 1982 cuando la tripulación del comandante Héctor Rubén Martel, de 34 años, recibió la orden fragmentaria 2258, la "misión del loco": recorrer con el Hércules TC-63 de la Fuerza Aérea Argentina cuatro puntos entre el continente y las Islas Malvinas para identificar posiciones de la flota inglesa.

La tarea era de máximo riesgo, de ahí su nombre. El avión tenía que volar al ras del mar, con todos los comandos apagados, hasta ascender bruscamente en determinadas coordenadas y prender los equipos. En altura debía recoger información y después volver a descender.


Tras un primer intento de despegue, el Hércules partió esa mañana desde Comodoro Rivadavia con dirección a Malvinas. A Martel lo acompañaban su copiloto, Carlos Krause, el navegador Hugo Meisner y los suboficiales Julio Lastra, Manuel Albelos, Miguel Cardone y Carlos Cantezano.

El TC-63 completó los tres primeros puntos sin inconvenientes. 

Eran invisibles a los radares ingleses y entre sus tripulantes había "silencio de radio", nadie hablaba. Pero al llegar al último objetivo, el radar de un buque HMS Minerva los detectó. Dos Harriers ingleses piloteados por el jefe del escuadrón 801, Nigel Ward, y su segundo, Steve Thomas, se lanzaron a la búsqueda del Hércules.




Con los cazas al acecho, en la cabina de Rubén Martel se prendió una luz de alarma. "IFF encendido, estamos en emergencia", fue la última comunicación que transmitió el comandante Martel por radio.

Ubicado detrás del Hércules, el enemigo lanzó dos misiles: el primero cayó al agua y el segundo impactó en el ala izquierda, entre los dos turbohélices, justo arriba del tanque de combustible. Pero el avión argentino no cayó al agua hasta que el piloto inglés dio su tiro de gracia: descargó la corrida de 245 proyectiles de 30 mm y destruyó el empenaje del Hércules. Los siete tripulantes argentinos fallecieron en el acto cuando el avión se desintegró en el agua.1


Foto: www.quenoserepita.com.ar

Con profundo sentimiento patriótico y ahondado respeto por esta entrega, el Museo pedagógico del LAM, se compromete en custodiar y preservar éste uniforme perteneciente al Héroe de Malvinas: Mayor Ruben Martel.




 

 1 http://www.lanacion.com.ar/1464047-conocio-al-piloto-que-mato-a-su-padre-en-la-guerra-y-sus-vidas-quedaron-unidas.   Recuperado 08.06.16

Ingresó obra de arte en memoria del héroe rosarino de Malvinas: Alférez Alfredo Vázquez

"Mis pinturas son figurativas pero tienen relieve, el cual creo yo mismo", expresó el artista rosarino Nassivera.
"Sobre estas texturas táctiles aplico colores acrílicos.  Mis pinturas son tridimensionales lo cual las hace irreproducibles."

Alberto Nassivera, egresado de la Escuela de Artes Plásticas Pintor Manuel Musto, es un apasionado y talentoso artista comprometido con Malvinas. En ocasiones anteriores, ya ha expuesto su colección de pinturas  denominada: “AZUL UN ALA”- Episodios de la Batalla Aérea en Malvinas en la ciudad que lo vio nacer.


https://plus.google.com/+AlbertoNassivera
Esta colección compuesta de ocho pinturas históricas tridimensionales fue un homenaje a nuestros valerosos héroes, los pilotos argentinos que combatieron en el Atlántico Sur. Algunos de ellos han podido relatar sus misiones de combate,  y otros, aquellos 38 aviadores y 6 tripulantes, murieron en acción y quedarán  para siempre en nuestra memoria, como héroes nacionales.
En estos años hubo innumerables demostraciones de admiración por el desempeño de nuestros pilotos en ese conflicto,  tanto de propios, adversarios, como neutrales, resaltando su profesionalismo y  valor.

Al respecto, quizás una de las más famosas sea la de Pierre Closterman, un as francés que combatió en la Segunda Guerra Mundial en filas de la propia Royal Air Force, quien escribió: “Vuestro valor ha deslumbrado no sólo al pueblo argentino, sino que somos muchos los que en el mundo estamos  orgullosos que seais nuestros hermanos pilotos. A los padres y a las madres, a los hermanos y las hermanas, a las esposas y a los hijos de los pilotos argentinos, que fueron a la muerte con el coraje más fantástico y más a asombroso, les digo que ellos honran a la Argentina y al mundo latino.”

La ardua tarea investigativa abarcó numerosos aspectos, que han permitido reflejar lo más fielmente posible las circunstancias que atravesaron, combinando características: técnicas, geográficas, climáticas, y morfolóficas entre otras, para recrear esas misiones.
En las distintas obras, se pueden ver: El primer contacto con la fuerza de tareas británica, llevado a cabo por un Boeing 707; el derribo de helicópteros por parte de los “Pucará”; el lanzamiento de “Exocet” desde aviones “Super Etendard”; el reabastecimiento en vuelo desde un “Hércules”; un riesgoso rescate en el mar con un helicóptero del Ejército; un combate aire –aire entre “Dagger” y “Harrier”; un avión de entrenamiento atacando una fragata y al héroe rosarino Alfredo Vázquez en su última misión.


Foto: https://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Jorge_Alberto_V%C3%A1zquez
Estas ocho  pinturas reúnen las siguientes particularidades: Fueron realizadas, durante el año 2014.
Las obras, de 1,20 m. x  75 cm, fueron confeccionadas sobre tabla, con el agregado de material diverso, que logró un relieve o textura táctil. Encima de estos volúmenes se aplicaron colores acrílicos, con lo que se completó la textura visual, logrando una combinación entre los bajo relieves y la pintura propiamente dicha, que produce una serie de efectos muy particulares sobre el observador.

Cada una de ellas demandó entre 80 y 90 horas de trabajo para su concreción. Todas se encuentran encuadradas, en fina terminación.1
Por todo lo expuesto, es motivo de agradecimiento hacia Alberto Nassivera y un gran orgullo institucional que  el cuadro correspondiente al Héroe de Malvinas Alférez Alfredo Jorge Alberto Vázquez 2, pase a formar parte del patrimonio del Museo Pedagógico del L.A.M.


1   http://notizap.com/mas-secciones/cultura-y-espectaculos/1986-20150407-azul-un-ala-coleccion-de-pinturas-de-alberto-nassivera.html. Recuperado 8.6,16
          2          Alfredo Jorge Alberto Vázquez (Rosario, 8 de noviembre de 19571 -Fitz Roy, 8 de junio de 1982),2 fue  piloto militar argentino que con el grado de alférez de la Fuerza Aérea Argentina falleció en el ataque aéreo de bahía Agradable ―acción de combate realizada durante la guerra de las Malvinas― cerca de la aldea Fitz Roy, sobre Bahía Agradable (en la isla Soledad) mientras pilotaba un Douglas A-4B Skyhawk.6
Fue ascendido posmórtem a teniente y condecorado posmórtem con la Medalla al Valor en Combate por ley n.º 25.576 del 11 de abril de 2002.7 El gobierno argentino por ley nacional n.º 24.950/98 lo incluyó en el listado de los "héroes nacionales", fallecidos en combate en la guerra de las Malvinas.8         https://es.wikipedia.org/wiki/Alfredo_Jorge_Alberto_V%C3%A1zquez
 
 

Al finalizar este día, la Fuerza Aérea había pasado por su Bautismo de Fuego.

El comando de la FAS, informado del ataque enemigo, apreció correctamente, que se producirían nuevas incursiones aéreas, sobre objetivos terrestres en Malvinas (radares y otras posiciones defensivas en Puerto Argentino), por parte de la aviación de la Task Force.
Antes del amanecer se ordenó a las BAM Río Gallegos, Río Grande y San Julián que, en distintos grados de apresto, se pusieran en alerta secciones armadas con misiles aire-aire Magic / Matra / Shaffrir y cañones, esperando órdenes para entrar en acción. 

A las 07:45 del 1° de mayo,  despegaron de Río Grande 2 M-5 Dagger. El combate a bajas cotas aumentaba el consumo de los Mirage III y M-5 Dagger que, sin capacidad de ser reabastecidos, quedaban sin posibilidad de regresar al continente.
Con las primeras luces, como se suponía, los Sea Harrier embarcados atacaron las BAM Malvinas y Cóndor. Ante el resultado exitoso de los primeros ataques aéreos británicos y las numerosas detecciones, visuales y electrónicas, que efectuaban los defensores argentinos de las islas. la Fuerza Aérea Sur ordenó el despegue escalonado de prácticamente el 100% de sus  aviones de combate.
Se concretaron 58 salidas de combate:
 •3 aviones derribados. 2 tripulantes fallecidos, 1 recuperado.
•1 avión, derribado por la artillería propia, piloto fallecido.
•2 aviones regresaron por inconvenientes técnicos.
•5 aviones regresaron por ser interceptados.
De los dos aviones Mirage M-III, uno de los pilotos se pudo eyectar luego de entrar en combate con un avión inglés y rozarse en vuelo con el enemigo, siendo rescatado por las fuerzas propias. El otro también entró en combate, pero al darse cuenta que su autonomía de combustible era escasa y no le permitiría regresar al continente, intentó salvar el avión entrando al espacio aéreo de Malvinas sin alcanzar a comunicarse con los controles radiales ni la artillería de defensa de la Isla para que desconectara el sistema de tiro que funciona de esta forma: ni bien ingresa un avión en zona de detección de su radar, automáticamente comienza a disparar. Y así este avión fue derribado por haber sido confundido con el enemigo que en ese preciso instante también atacaba.
De los ataques producidos por la aviación inglesa a las Islas, fue destruido un avión IA-50 Pucará en tierra. Además nuestra Fuerza Aérea perdió un avión MK-62 Canberra, desapareciendo sus dos pilotos.
Al finalizar este día, la Fuerza Aérea había pasado por su Bautismo de Fuego.
En este día ofrendaron su vida al servicio de la patria:

Capitán D. Gustavo Argentino García Cuerva
Primer Teniente D. Mario Hipólito Gonzalez
Primer Teniente D. José Leónidas Ardiles
Teniente D. Daniel Antonio Jukic
Teniente D. Eduardo Jorge Raúl de Ibañez
Cabo Principal Mario Duarte
Cabo Principal Juan Antonio Rodriguez
Cabo Primero Miguel Angel Carrizo
Cabo Primero José Alberto Maldonado
Cabo Primero José Luis Peralta
Cabo Primero Agustín Hugo Montaño
Cabo Primero Andrés Luis Brasich
Soldado Clase 62 Guillermo Ubaldo García
Soldado Clase 62 Héctor Ramón Bordón [1]



"Afirmación de los derechos argentinos sobre las Islas Malvinas y Sector Antártico Sur"


La posición argentina cuenta con un amplio respaldo internacional. América Latina y el Caribe apoyan firmemente nuestros legítimos derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Dicha solidaridad se extiende también a países de otras regiones, como las 54 naciones africanas que en 2013 suscribieron la declaración de Malabo (Guinea Ecuatorial) en la que reconocieron los derechos de soberanía argentinos.

La recuperación pacífica de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, respetando el modo de vida de sus habitantes y de conformidad con el derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino, tal como lo establece la Cláusula Transitoria Primera de la Constitución Nacional.

Asimismo, los representantes de todas las fuerzas políticas expresaron en la Declaración de Ushuaia su posición común en defensa de los derechos argentinos en la disputa de soberanía con el Reino Unido.

La creación de la Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes en el Atlántico Sur a fines de 2013 ilustra el firme compromiso del Gobierno nacional con la defensa de los derechos argentinos y la búsqueda de una solución pacífica a la disputa; en tanto que la inauguración el día 10 de junio del 2014, del “Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur”, ubicado en el predio del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), constituye una clara demostración de la voluntad política de difundir entre las nuevas generaciones los sólidos argumentos que sustentan la posición nacional y recordar a los argentinos que entregaron sus vidas en defensa de las Islas.(1)


(1)https://www.mrecic.gov.ar/10-de-junio-dia-de-la-afirmacion-de-los-derechos-argentinos-sobre-las-islas-malvinas-georgias-del

Oliva, un pueblo Malvinero

Los héroes solo mueren si.... nos olvidamos de ellos

Con el mayor respeto a todos los que fuimos y somos parte del Liceo Aeronáutico Militar:


Ezequiel Martel. XVI Promoción Liceo Aeronáutico Militar.  Lugar: Islas Malvinas
Es difícil empezar a diagramar en este escrito, lo que uno, en este caso quien les escribe, tuvo como vivencia. Mientras miro la pantalla, pienso en cada uno de ustedes, y en que podría transmitirles. El 7 de diciembre de 1999 me despedí de la que fuese mi segunda casa y la de mis compañeros para seguir creciendo como lo harán uds. más adelante. 

El hoy y su presente es que ustedes eligieron ser Cadetes y ARES del LAM y les puedo asegurar que el orgullo y el sentido de pertenencia es el mismo, no cambia, no se pierde con el tiempo, porque pertenecen a una casa de estudios que los marcará por siempre. 

Desde niño, dos pasiones: La Bandera y los Aviones
Sin embargo vienen a mi mente imágenes de aquellas épocas del liceo y de todo lo vivido. Es claro que nuestra primera gran escuela es en la casa de cada uno junto a nuestras familias, pero hoy ustedes son parte de otra gran familia como lo es el Liceo. 

Todos los que guardamos recuerdos de nuestro paso por este lugar, sabemos que el orgullo más grande y deseado era vestir el uniforme, llegar a esa entrega para sentirnos formar parte de algo muy grande, sin embargo sabemos que nuestra formación es y fue diferente al resto y no por obligación sino porque cada uno eligió eso. Ustedes son las nuevas generaciones de los que muchos como yo también estamos orgullosos de ustedes. Pero hay algo más que nos une. 

Contamos con una gran herencia y siendo ustedes jóvenes cadetes del único Liceo Aeronáutico Militar con el que cuenta la Fuerza Aérea Argentina, implica cuidar una parte mía que es tan de ustedes como de todos los argentinos, y es nuestra herencia de Malvinas. 

Nosotros al igual que ellos hicimos el mismo juramento un 20 de junio: "defender nuestra bandera hasta perder la vida".  Ellos si cumplieron con ese sagrado juramento;  en cambio nosotros todavía estamos en deuda, y no solo con ellos sino con nosotros mismos. 

Restos del avión Lockheed C-130 Hercules TC-63.Islas Malvinas
Héroe Nacional: Mayor Rubén Héctor Martel 
Falleció en acción de combate en la guerra de Malvinas.
Medalla al Valor en Combate​ • La Nación Argentina al muerto en combate
• El Honorable Congreso de la Nación a los Combatientes









Nunca olviden que los colores del cielo: los de nuestra bandera,  envuelven a todo el mundo, siéntanse orgullosos de portar ese uniforme, y de la herencia que llevan consigo, son esos valores de entrega y respeto a nuestro país que no debemos perder nunca y que trascenderán para siempre. Las vidas de nuestros héroes son como las nuestras, buenos hijos, hermanos y padres. 

Su entrega no fue en vano, los héroes solo mueren cuando realmente nos olvidamos de ellos y eso nunca pasará. 

Recuerden que el Liceo “es cada uno de nosotros y..... nosotros somos parte de él”


Ezequiel Ruben Martel Barcia 
XVI Promoción
Liceo Aeronáutico Militar

La mision de los Canberra en Malvinas: Bombardeos Nocturnos.

El Canberra surge ante una necesidad de la Royal Air Force de poseer un avión más veloz que el Gloster “Meteor”. El birreactor efectuó el primer vuelo el 23 de abril de 1950. A fines de 1970 nuestro país adquirió las versiones MK 62 y MK 64. 

Apenas ocho días después del desembarco del 2 de abril, desplegaron a la Base Aeronaval “Almirante Irizar”, en Trelew. Mientras tanto, en la imaginación de los mandos del escuadrón maduraba una idea: era necesario confundir los sistemas de guiado de los misiles ingleses por lo que debían encontrar un sistema de defensa que permitiera, al recio MK-62, sorprender a sus padres de manufactura. Y lo lograron...
Si los Harrier poseían chaff y bengalas, ¿porqué no los Canberra? El problema era doble pues nunca se había contado con estos elementos defensivos y había que conseguir los Chaff y fabricar los lanzadores. 
La imagen puede contener: una o varias personas
Inauguración Sala Islas Malvinas. Museo Pedagógico L.A.M. (Noviembre 2012)
Buzo de vuelo del VGM BRIG.(P.M.) HUGO ALBERTO MORENO. ESCUADRON CANBERRA
La Jefatura de Inteligencia proporcionó la frecuencia de emisión de los radares que utilizaban las fragatas misilís-ticas y la Armada, la correspondiente al control de tiro del Sea Dart, el Marconi 909, y los valores magnéticos e infrarrojos de la cabeza del misil. De esa manera, se determinó la longitud que debían tener las delgadas laminillas, el problema era cómo fabricarlas.


El jefe del escuadrón Técnico de la Base Aérea Militar Trelew, mayor Fernando Rezoagli regresó a Paraná para desarrollar el sistema y, en un relato personal, cuenta como convocó a su casa a los compañeros del colegio secundario del hijo y les entregó un rollo de papel aluminio y tijeras. Durante horas cortaron tiritas hasta reunir un considerable volumen que no alcanzó por lo que debió buscar otra forma más rápida y eficiente.

Surgió el ingenio argentino. Las laminillas tenían el ancho de un tallarín. En el pañol de la II Brigada había grandes rollos de grueso papel metalizado enviado por los ingleses, para cubrir el tubo de chorro y disipar calor. Sorprendido, el personal de la fábrica de pastas “Vía Nápoli” de la ciudad de Paraná, un día vio llegar a los hombres de la unidad con uno de los rollos, y su máquina cortadora fue la encargada de realizar la primera prueba.

Decidido el método, una cortadora de tallarines fue facilitada a la brigada y se comenzó el trabajo casi en forma industrial. En su dimensión longitudinal las tiritas fueron cortadas con tijeras, en grandes mesas, por personal femenino.
Mientras tanto, el comodoro Valenzuela trabajaba en el diseño de los lanzadores y en la preparación de bengalas aptas para los misiles guiados por rayos infrarrojos. Para los lanzadores se utilizaron los cartuchos de arranque de los aviones, colocados en un tambor horizontal con siete unidades que se ubicaban en la cola del avión, para lo que fue necesario agujerear el piso. A su pedido, Fabricaciones Militares desarrolló un grano de pólvora que se quemaba uniformemente a 500° C, temperatura algo mayor que la de la salida posterior de gases del Canberra.

En los cartuchos se colocaba primero la bengala con un paracaídas, luego se completaba su volumen con Chaff y finalmente una tapa plástica que sostenía todos los elementos para evitar que se cayeran. El iniciador eléctrico era el mismo de los cartuchos de arranque. Se conectó a los iniciadores con una manguera de cables que llegaba hasta el tablero del navegador donde estaban numerados los lanzadores de 1 a 7, cada uno tenía su llave de activación y una luz roja que indicaba que había sido disparado. Lógicamente, no se podía seleccionar Chaff o bengala, siempre se eyectaban los dos juntos. 

Se trasladó el equipo a Trelew, se probó el lanzador y las bengalas infrarrojas y, para el 1° de mayo, todo estuvo instalado. El piloto podía accionar el sistema cuando veía el misil, ya sea desde el lanzamiento, cuando la cubierta del buque se iluminaba por los fogonazos o cuando observaba, en la oscuridad de la noche, un halo con centro negro dirigiéndose hacia su avión.

Ese día, dos escuadrillas de tres aviones cada una, fueron enviadas a bombardear los buques que bombardeaban las posiciones en Puerto Argentino. La primera de ellas, indicativo “Ruta”, logró divisar al portaaviones HMS Invincible, su jefe advirtió el lanzamiento de un misil y, mientras realizaba un viraje a baja altura, lanzó sus Chaff. El proyectil se desvió, hizo impacto en el agua, detrás del avión aunque alcanzó a producirle algunas averías en la punta del plano que no impidieron su regreso a salvo. La segunda, con el indicativo “Rifle”, partió inmediatamente después que los “Ruta” y fue interceptada por Sea Harrier. En esta ocasión, los aviones ingleses lograron ubicarse dentro del alcance necesario para lanzar sus Sidewin-der y derribaron al Canberra tripulado por el teniente Eduardo De Ibáñez y el primer teniente Mario González quienes se eyectaron pero no pudieron ser rescatados. Así, el escuadrón sufrió las primeras bajas en el Batalla Aérea de Malvinas.

Esta primera experiencia, y el sistema de detección temprana establecido por la flota, el poderoso arsenal misilístico de las naves y las constantes Patrullas Aéreas de Combate para interceptar los ataques aéreos hizo que los Canberra, por sus características, no pudieran participar de los siguientes ataques a la flota.

Con los nuevos elementos, el escuadrón veló sus armas. Luego del desembarco inglés del 21 de mayo en San Carlos y afianzadas las tropas ingleses en el terreno, los Canberra fueron los elegidos para realizar misiones que ningún otro avión argentino estaba en condiciones de llevar a cabo: Bombardeos Nocturnos.


Los vuelos comenzaron el 26 de mayo. Durante cinco días, las tropas desembarcadas en San Carlos fueron bombardeadas, noche tras noche, por antiguas aeronaves que gracias a su nuevo sistema de defensa, se transformaron en indetenibles. El 31 se realizaría la última misión en esa zona porque, a las dificultades lógicas de este tipo de bombardeo, se sumaba la situación meteorológica de la zona – casi siempre adversa – todo lo cual hacía que los lanzamientos no tuvieran la exactitud deseada, y en el lugar se encontraba gran cantidad de prisioneros de guerra argentinos capturados tras la caída de Darwin.

A partir de ese momento, las tropas inglesas en los montes que rodean a Puerto Argentino fueron el objetivo nocturno de los Canberra y su efectividad fue tal que el almirante Woodward debió iniciar una acción imprevista que se llamó “Operación Cambelow”. Durante la noche, una fragata y un portaaviones se acercaban a las islas para poder lanzar sus patrullas aéreas de combate con la máxima anticipación posible en un intento de interceptar los bombarderos argentinos.

Esto tampoco detuvo a los tozudos hombres del escuadrón. Se acercaba el asalto final y aún así, todas las noches, los observadores de Puerto Argentino, podían ver los montes iluminarse de explosiones y sus almas asediadas no se sentían solas. En estas horas, la actuación del Escuadrón Canberra fue de gran importancia, no sólo por los daños y bajas que el poder de sus bombas causaba en el enemigo, sino también para levantar la moral de las tropas argentinas.

El último día de combate de la Fuerza Aérea Argentina, también tuvo como protagonista al Escuadrón Canberra. A las 21:30 del 13 de junio, dos aviones, matrículas B-108 y B-109, decolaron de Río Gallegos para apoyar el accionar de las defensas terrestres en Puerto Argentino. Al llegar al blanco, el B-109 pudo realizar su lanzamiento sin problemas pero, apenas hubo lanzado sus bombas el B-108, tripulado por los capitanes Roberto Pastrán y Fernando Casado, fue alcanzado por un misil que destruyó parte del avión. El otro había alcanzado a lanzar sus chaff y bengalas y logró regresar indemne a su base. Al día siguiente cesaron las hostilidades.

Cuando los prisioneros argentinos regresaron al continente, debieron llenar, por escrito, “Interrogatorios a Personal que participó en el Teatro de Operaciones Malvinas”. Uno de los puntos a completar era “Comentarios del Enemigo” y, al revisarlos, pueden observarse varias referencias al Canberra en las que se escuchó decir que debían haber sido renovados en su equipamiento por lo exacto de sus bombardeos y su accionar eficiente.

El sistema de contramedidas electrónicas, que había comenzado a tomar forma por el empeño de unos jóvenes adolescentes de Paraná probó su efectividad, a un punto tal que, los únicos dos aviones Canberra derribados fueron los que no pudieron lanzar los Chaff fabricados por la tallarinera ni las bengalas caseras.

Emilio Duca
Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea.
Fuente: - Historia de la Fuerza Aérea Argentina - Tomo VI – La Fuerza Aérea en Malvinas.